Cornejo Ortega
Los retos cogntivos en la era de la IA
Desde otra perspectiva, Sparrow et al. (2011), evidenciaron que, cuando las personas confían
en que la información será almacenada electrónicamente, su capacidad para recordar el
contenido específico se reduce de manera significativa. En la misma línea, Grinschgl et al. (2021)
demostraron que esta externalización de la memoria puede mejorar el desempeño en tareas a
corto plazo; sin embargo, limita el aprendizaje duradero, dado que promueve una retención
superficial de la información.
Por otra parte, se ha encontrado que los usuarios frecuentes de esta herramienta mostraban
una menor activación cerebral, una reducción en la creatividad y una creciente dependencia
hacia el sistema (Kosmyna et al., 2025). Estos efectos fueron descritos como una forma de
“pereza cognitiva”, aludiendo a una disminución en el esfuerzo cognitivo necesario para procesar
y generar ideas de manera autónoma. También, se advierte que una excesiva dependencia de
la IA puede debilitar tanto la consolidación de la memoria como el pensamiento crítico (Oakley
et al., 2025).
Para esto, se han encontrado propuestas que orientan al usuario a involucrarse activamente en
el razonamiento antes de aceptar una respuesta de la IA. Algunas de estas son intervenciones
que reducen la confianza excesiva mediante preguntas reflexivas (Buçinca et al., 2021), o diseños
de interacción que estimulan el pensamiento crítico mediante perspectivas alternativas, no
respuestas directas (Yatani et al., 2024). Estas estrategias individuales cobran mayor sentido
cuando se inscriben en un marco pedagógico colectivo, donde la IA no sustituye la co-
construcción dialógica con pares y docentes, sino que la potencia (Leyes, 2024).
Asimismo, investigaciones en contextos educativos han evidenciado que las tutorías asistidas
por inteligencia artificial, especialmente aquellas que promueven interacciones de tipo dialogal,
favorecen la corrección de concepciones erróneas. No obstante, dichos beneficios tienden a
requerir refuerzos adicionales para mantener su impacto en el tiempo (Corbett y Tangen, 2025).
Constatando así que, en contextos donde la implementación no va acompañada de reflexión
ética explícita se genera una percepción de pérdida de control cognitivo, particularmente en
decisiones evaluativas (Valderrey-Londoño y Echeverría-Guzmán, 2024). Por otro lado, enfoques
como los worked-examples (ejemplos resueltos, según su traducción al español) o aquellos que
procuran un equilibrio en la carga cognitiva han mostrado ser eficaces, ya que brindan apoyo al
estudiante sin sustituir la activación de estructuras mentales esenciales para el aprendizaje
significativo (Sweller, 2006; Sweller et al., 2011).
Este enfoque resuena con hallazgos previos en contextos formativos diversos, donde
intervenciones psicoeducativas han logrado fortalecer el pensamiento crítico y la toma de
decisiones como habilidades transferibles frente a contextos de incertidumbre (López-Juárez et
al., 2022). No obstante, es importante señalar que dicha propuesta no ha sido aplicada ni
evaluada empíricamente con estudiantes, lo cual constituye una limitación del presente trabajo.
Al mismo tiempo, esta condición abre una línea de investigación futura orientada a examinar la
efectividad de la estrategia en el fortalecimiento del pensamiento crítico y la toma de decisiones
responsables en estudiantes de psicología que integran herramientas de IA en sus proyectos
académicos. Una primera aproximación podría consistir en un diseño pre-post con grupo
UARICHA, 2025, Vol. 23, pp. 1-11
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